Reinventarse. Tu segunda oportunidad. Mario Alonso Puig
Todos nos enfrentamos en la vida a problemas y obstáculos ante los que nos paralizamos. Convencidos de que no podemos solucionarlos.
Necesitamos aprender a resolver problemas en nuestra mente para así poder comprender cuales son nuestras limitaciones, poder resolverlas para que de ese modo tratar de resolver los problemas externos. Gran parte de las angustia y el sufrimiento que pasamos en la vida es optativo, ya que en muchos casos está en nuestras propias manos el no pasar por ellos o incluso ,si lo tuviéramos que afrontar, resolverlos de la mejor manera.
Lo que nos hace creer que la mayor parte de los problemas no tienen solución no es la dificultad de estos mismos sino la sensación de pequeñez en el momento de hacerles frente. Por eso debemos aprender a que nuestro cerebro tenga un grado de equilibrio para encontrar soluciones eficientes.
Cuando aprendemos de las experiencias que hemos vivido esto hace que nuestro cerebro cambie y se haga más capaz .Si queremos reinventarnos debemos enfocarnos en lo que queremos y no en lo que tememos.
La mayor parte de las convicciones que nos limitan, lo hacen sin que nosotros lo sepamos, bloqueándonos inconscientemente, sabiendo esto, o salimos de nuestra forma limitada de pensar o seremos incapaces de ver la salida a situaciones que antes creíamos sin solución.
Debajo de nuestros miedos mas profundos, no existe una incapacidad real para enfrentarnos a ellos, sino la convicción de que somos incapaces. Todos tenemos unas capacidades muy valiosas que nos permiten analizar y razonar. Pero también es importante aprender a tener momentos de silencio y reflexión para ver las cosas desde otro punto de vista.
Muchas veces lo mas valioso está oculto a nuestros ojos. Acercarse a lo que ya conocemos con un espíritu abierto puede ayudarnos a descubrir mucho más. Debemos ver nuestra personalidad no como una estructura rígida y definida sino como un proceso dinámico, que podemos ir moldeando.
En la vida, cuando algo nos importa de verdad y sentimos miedo al vacío, hemos de confiar en que , cuando demos un paso adelante, a pesar de nuestro miedo, comenzarán a desplegarse nuestras alas.
La manera en la que enfocamos nuestra atención puede ser fuente de equilibrio o desequilibrio en nuestras vidas. Si nos enfocamos en las tempestades de la vida nos llenamos de tensión y perderemos nuestro equilibrio personal. Sin embargo si somos dueños de nuestra atención y decidimos enfocarla en lo que para nosotros es mas importante , mantendremos una mente clara y centrada. Por eso es necesario entrenarse, ejercitarse en la capacidad de mantener la atención centrada.
Donde vaya nuestra atención irán nuestras emociones y energías.
No tenemos que convertirnos en nadie diferente a quien ya somos, lo único que tal vez necesitamos descubrir es quienes somos en realidad. Si no sustituimos nuestras respuestas automáticas por respuestas elegidas ,no podemos sostener que tenemos verdadera libertad interior.
Los ejercicios de respiración son muy importantes para ayudar a desprendernos de las corazas emocionales que hemos desarrollado a lo largo de los años. Cuando nos sintamos tensos o confusos, recordemos que lo primero que hemos de hacer para sentirnos serenos y confiados es tomar el control de nuestra respiración. es el paso mas directo, rápido y eficiente para acceder a un estado de equilibrio.
Cuando una persona se ha acostumbrado a vivir atrapada en una personalidad determinada, también ha quedado recluida a vivir en una especie de caja, una verdadera prisión. Hay personas que con algunos cambios en la nutrición pueden mejorar mucho su estado de ánimo. Las personas que aprenden y practican ciertas metodologías respiratorias mantienen estados de ánimo mucho mas positivos.
Cuando reaccionemos de una manera que no nos guste ,no nos juzguemos ni nos critiquemos duramente, ejercitemos la compasión con nosotros mismos, seamos firmes pero no duros. Sustituyamos la vergüenza y la culpa por el ejercicio de responsabilidad. aprender a perdonarnos es un paso imprescindible para sanar las heridas que hay en nuestra alma.
Cuando trabajamos para actuar en base no a nuestras emociones sino a nuestras elecciones, es cuando actuamos en libertad.
El silencio no es la ausencia de sonido sino de ruido. Sólo cuando paramos el torrente de pensamientos que nos bombardea, podemos escuchar esa voz que no surge de la cabeza sino del corazón.
Si queremos experimentar mayor energía y vitalidad, hemos de tener presentes todas nuestras dimensiones, la cognitiva, la emocional, la corporal y la espiritual, porque todas ellas están interconectadas.
Son nuestros nuevos ojos los que nos van a permitir ver lo que antes nos era invisible y son también esos nuevos ojos los que nos van a llevar a descubrir como alcanzar aquello que hasta ahora nos parecía imposible.
Si queremos reinventarnos, enfoquémonos en lo que queremos y no en lo que tememos.

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